3 mar 2014

Si, de nuevo.

Han sido meses largos, de cambios.

No sé como iniciar esto, no sabía en qué medio hacerlo, si en vídeo, escrito, etcétera. En si hacerlo público, hacerlo en privado, o si iba hacerlo en lo absoluto por alguna cuestión u otra, pero creo que lo haré.

Los últimos meses me he estado saboteando a mí mismo.

Apenas y como.
Apenas y duermo.
Apenas y hago las cosas que me gustan o si las hago por alguna razón u otra las dejo incompletas.
He bebido mucho.
He caminado a propósito por lugares peligrosos en horas innecesarias.

He tratado de hacer cosas nuevas para olvidar las cosas y he tratado de cambiar las cosas que me han llevado a esto. Grupos de jóvenes de iglesias, yoga, eventos universitarios, fiestas, paseos.

Las cosas pueden cambiar, pero la persona seguirá ahí. El pecado, las manchas de tinta han sido tan espesas que no solo han manchado las hojas en las que se ha estado escribiendo, sino también, han penetrado más allá en lo profundo del libro.

Aún pienso en el punto decisivo que me llevó a todo esto. Y si en realidad ese fue el punto decisivo en todo esto.

No voy a suicidarme. Sería muy egoísta de mi parte. Pienso en lo que le ha dolido a la familia sucesos anteriores y en la confianza que tienen en mí.

Más sin en cambio, solo dejaré que la naturaleza haga lo que en respuesta natural debe de hacer. Erosionar todo a su paso. Erosionar todo lo que no esté protegido contra los embates del tiempo.

El dolor de mi pecho ya ha sido más constante últimamente. La masa extraña en mi pecho derecho ha comenzado ya ha dar problemas y mis cicatrices se hacen presentes ya más a menudo y de cuando en cuando al caminar.

He usado personas, he mentido, he negado, he traicionado y me he traicionado a mi mismo. Me he menospreciado y atacado y ahora mismo, mientras escribo, esto me siento hipócrita.

Porque parece un grito de auxilio... y no lo es.
Porque parece un llamado por ayuda... y sería una falacia.
Porque parece que quiero que alguien me enseñe mis errores... y eso es mentira.
Porque luce como si realmente estuviera sufriendo... y no es verdad.

Soy muy débil.
Ya no aprenderé.
Ya es demasiado tarde.
Lo es para mí. Para todo.

No es que ya no quiera vivir, es solo que ya no me importa si sigo viviendo.
Y entre aquí y que me encuentre con mi destino... seguiré haciendo lo mío.

Saludos.

22 feb 2014

The Joy of Sect

Invito a hacerse un Dios para sí mismos.

Que cada uno sea su Dios propio.

Que no haya Dios verdadero más que sí mismo y no haya ídolos de por medio, pero que exista el respeto y tolerancia hacia otros Dioses y credos porque, aunque sean falsos, debe haber tolerancia de creencias.

Propongo que se programen sus días de fiesta, que se instauren los sacrificios debidos y los ayunos necesarios. Que cada uno tenga su música ceremonial y su forma de rito, y que libro sagrado y de leyes sean escogidos.

Recomiendo que crees tu propio templo, tu lugar en el mundo en el que solo exista espacio para ti, el lugar en el cual no se permita otra ideología y que reine el rey por decreto divino.

Sugiero también que sus creencias evolucionen así como evolucionan los tiempos. Que lo que no haya servido en los primeros días cambie para mejorar y adaptarse a las circunstancias, porque lo que no se adapta perece y se corre el riesgo de cambiar a otros Dioses.

Deseo que se encomienden a su divinidad. Que entreguen su vida a él y que no se pierdan en el camino. Que lo amen y lo adoren, que sigan con él para el resto de sus vidas.

Les amo a todos, pero no les adoro.
Un saludo.

16 ene 2014

Fear and Loathing in Monterrey

No he podido dormir bien en meses.

Mi cama solo ha sido el depositario de posiciones, bostezos y falta de sueños.

Voy a la farmacia y recorro los pasillos asepticos llenos de productos con cajas de cientos de colores, "una galaxia multicolor de estimulantes, calmantes y alucinógenos". Pero mi problema no lo puede resolver una simple pastilla, algún producto para hacer mi cabello más estético, mezclas para hacerme más musculoso, para ser más delgado, durar más, engordar menos, reducir imperfecciones, desaparecer cicatrices.

Mi problema está allá afuera.

Mi problema está en cadena nacional, día tras día, hora tras hora.

Mi problema camina enfundado en pantalones enormes y cabezas vacías.

Mi problema maneja máquinas de gran peso en estados inconvenientes.

Mi problema es orgulloso y no admite errores.

Mi problema está sentado moviendo la boca para simular hacer algo.

Mi problema alza la voz solo por gloria propia.

Mi problema no desea salir de ese estado de confort.

Mi problema intercambia risas fáciles por la intimidad y auto conocimiento.

Mi problema está en alto parlantes con furia y auto indulgencia.

Mi problema tiene miedo al vacío y le grita a la pared.

Mi problema celebra la sangre derramada.

Mi problema es mi problema, pero también debería ser el de todos.



27 dic 2013

Eres un antes y un después.

Eres el descubrimiento del fuego.
La potencia del vapor.
El poder "devastador" del átomo.
El descubrimiento del ADN.

Lo cambiaste todo.

La persona correcta en el momento adecuado,
un acorde encajando armonioso en la sinfonía última que es la vida.

Solo hubiese deseado haber sido tan perfecto como tú lo fuiste para mí.

Me enseñaste a entregarme totalmente,
y así me perdí en ti,
para quizás jamás volverme a encontrar,
o al menos no en un buen tiempo,
o al menos no totalmente,
o al menos no al mismo que entró en tus paisajes infinitos.

Bosques oscuros de cabelleras largas,
playas con corales simétricos,
desiertos de suaves y blancas arenas.

Cualquiera sea el caso, aquí tienes a tu mas humilde servidor.

Te deseo lo mejor, porque tú hiciste, y haces, dar de mí lo mejor.


9 dic 2013

Uno para obtenerlos a todos

Me compré un anillo hace un par de meses y desde entonces toda vez que tengo oportunidad, lo llevo puesto.

Recuerdo que en preparatoria usaba un par en mi mano derecha y siempre los llevaba conmigo a todas partes, hasta que un día, al pasar la noche en casa de un amigo, los dejé ahí, los olvidé y ya no los volví a ver jamás.

Desde entonces no había vuelto a usar anillos, y un día, caminando, vi un lugar donde mostraban de diferentes tallas y de diseños sencillos. El precio era barato -Son de aluminio, ligeros.-dijo el hombre, así que decidí comprarlo.

En ese instante sabía que necesitaba un símbolo para tener siempre en mente algo, pero no sabía que era ese algo que quería siempre tener en mente y tampoco sabía cómo recordarlo, así que el primer paso para tener ese algo que nunca olvidar fue comprar el anillo. Ya resolvería qué sería todo eso sobre la marcha.

Llevándolo algo brillante en la mano, de repente de un día para otro, la gente preguntaba cosas:
A- ¡Hey! No sabía que te habías casado.
S- No, los anillos de matrimonio se llevan puestos en la otra mano y van en el dedo...-respondieron por mí, aunque mejor de lo que pude haber respondido.

R- Está bueno el anilllo, ¿cuánto costó?
MJ- Pues... estuvo barato, es plata.
R-Si, supongo que el aluminio no brillaría tanto.

P-¿Si sabes lo que significa el anillo?
MJ- Uhm, pues... ¿tú llevas uno también no?
P- Bueno, al menos el mío es un voto, una promesa para llegar puro al matrimonio. No envolverme en prácticas que no deseo.
MJ- Entiendo.
P- Entonces, ¿qué significa el tuyo?

¿Y qué podría significar?

Como vídeo jugador que soy, sé que hay artefactos, "items", los cuales aumentan las características de los personaje, brindan alguna habilidad nueva o perfeccionan alguna técnica especial y, quizás este anillo, hace alguna de esas cosas, o todas al mismo tiempo.

Hay días en los que despierto y apenas me he puedo levantar.
+3 Str, +6 Agi.

Otros días no puedo concentrarme, la ansiedad me ataca y no puedo tomar alguna simple decisión.
+10 Int.

Algunos otros, siento que necesito desenvolvimiento.
+8 Charm, +3 Dex.

En situaciones me ha enseñado.
+You learned "HyperVoice".

En otras detenido.
+You learned "Calm mind".

Y eso puede ser el anillo para mí y más.

Ha sido para recordar, pero no recuerdo qué.
Ha sido para obtener fuerza, pero también para pensar.
Ha sido para actuar, pero también para contemplar.
Cuando lo compré era de aluminio, pero ya ha sido de plata también.

3 dic 2013

Para llegar al otro lado.

No recuerdo que haya sido así de frío en años.
Los árboles apenas y han podido mudar sus hojas.

Tampoco recuerdo que el sol bajara tan pronto.
Lo sé porque cada día mi sombra crece más de la cuenta.

Mi sombra se proyecta cual obelisco frente a mí,
y el sol sigue su camino, ya me ha sobrepasado en longitud.
La observo asombrado mientras las demas,
las propias de las cosas a mi alrededor también crecen.
El sol sigue su camino, y estas se han terminado por fundir entre sí.
Se ha vuelto de noche.

Cada día se ha repetido el mismo ritual,
veo la sombra llegar a niveles insostenibles,
y los días dejan pasar a las noches,
y en estas noches, he quemado tus recuerdos.

Un día quemé palabras de aliento,
la semana anterior fueron besos,
quizás hoy sean abrazos
y mañana podrían serán tus caricias.

Les he quemado no para convertirles en cenizas,
terminen reducidos a polvo y sean llevados por el viento.

No para ver los colores en esas imágenes palidecer hasta carbonizarse
para nunca jamás volver a ser los mismos.

Les he quemado porque son los que arden mejor.

Les quemo porque puedo llegar al la noche del día siguiente
y volver quemar esas mismas historias.

Porque son estas lo único que me puede mantener cálido.
Porque son el único combustible que me queda.
Porque son lo único que me hará pasar diciembre.

Ya no se distinguen las sombras.
Ha llegado la noche otra vez y,
en esta en particular, duele.
Están las llamas listas y mi mano se ha detenido.

Veo la foto suspendida sobre las brazas,
y me enorgullece sentirme así,
que estuviste ahí,
que me duela de esta manera,
porque mientras me sienta así, se que fue real,
las palabras, los gestos y los sentimientos.

Esta noche me enorgullece que me duelas de esta manera.

Dejaré de quemar tus recuerdos
y permitiré que me abrace el frío,
que llegue a lo más profundo,
que toque hasta la médula
y que me rompa los huesos.

Esta noche no arderán recuerdos, 
en cambio, se congelarán momentos.


Momentos que no llegarán a diciembre.

19 nov 2013

La fábula del hombre y la montaña

Hoy no me siento bien.
Han sido meses de no sentirse bien.
Quiero sentirme bien.

Había una vez, un hombre de un pequeño pueblo de un valle perdido entre montañas, que todos los días de su vida se había dedicado a construir un montículo sobre la ladera de una montaña. Lo hacía porque veía a la montaña muy sola y sencilla, sin nada más que la caracterizara. Era una montaña más para sus ojos, como todas las demás montañas que se encontraban a su alrededor, así como las podía haber más en el mundo, con árboles, cuevas, animales y nieve en su pico, y no lo dejó de ser, de esta manera, hasta que aquél hombre decidió por iniciar a construir su montículo.

El hombre inició con pequeños guijarros grises que veía de alrededores que lucían diferentes a las piedras comunes de su alrededor, y habiéndose acabado estos, tomó rocas porosas comunes y lajas, los cuales unía con tierra los unos a los otros. Cada día de labor, le dejaba cortes en las manos, dolores en la espalda, y la ida y el regreso le gastaban los pies y el calzado.

Con el tiempo y al hacer memoria, el hombre vio que el montículo seguía ahí, con todos esos meses de construcción, a pesar de su tamaño y a pesar de las inclemencias del tiempo. Los vientos que lo azotaban en primavera, las lluvias torrenciales de otoño o los incendios veraniegos que lo devoraban. Pero aquél cerro sobre aquél otro cerro se mantenía ahí, inmóvil. Y por ello, aquella montaña se mantenía diferente a las demás.

El hombre pues, viendo esto, sintió orgullo, y se hizo de una casa a las faldas de la montaña; así podría levantarse cada día y podría virar la mirada para mirar su creación en su desarrollo sin fin. Se enorgullecía todos los días al ver al montículo, creciendo como el retoño de un árbol al lado empinado del otro.

Con el pasar de las temporadas y, llegando su obra a un tamaño considerable, la gente le preguntaba del porqué poner tanto esfuerzo y horas en un montículo, ubicado dentro del plano más inclinado, en lo más alto de una montaña, sin ningún propósito aparente. A lo que el hombre respondía:
- Porque puedo, me ha funcionado, ha resistido, y quiero ver que tanto puede llegar a resistir.

Así, y con esa extraña obstinación dentro de él, con su mente solo concentrada en llegar más lejos, un día simplemente dejó el montículo.

Se dio cuenta que, durante el tiempo que había invertido construyendo el montículo, había conseguido una casa, un patrimonio, amistades y demás necesidades, y el montículo ya no tenía porqué ser el motor de su día a día.

Miró a su obra. Suspiró orgulloso por una última vez frente a su montaña sobre su otra montaña, y dio la media vuelta, acto seguido del ventarrón más grande que jamás había ocurrido en la historia de aquél pueblo.

Aquél montículo vino abajo, por el plano más inclinado, desde el punto más alto de la montaña.