21 abr 2015

Hoy tuve un día mier%"#@

Hoy desperté mierdoso.

Hoy desperté mierdoso y no puedo hacer mucho al respecto.

Hoy desperté mierdoso y no podré hacer nada al respecto así que por lo tanto, tendré un día mierdoso.

Hay días en los que simplemente voy a despertar así y no sé si es por la manera en la que me levantaron, o la manera en la que me levanté, o si es caso que soñé algo que me puso de ese humor, y ahora mismo no puedo recordarlo, o si fue por el clima de la mañana en la que desperté, o no sé si es porque el día es mierdoso o porque mi humor es mierdoso es que todo se ve de esa manera.

Son días así en los que simplemente voy a despertar, miraré el reloj, veré la ahora y suspiraré algo como -"Hoy va a ser uno de esos días"- y no podré cambiar mi humor durante el resto del día. 

Nada en el desayuno parece estar particularmente defectuoso, excepto quizás porque estas uvas pasas en mi cereal de avena no estaban del todo secas, que es como a mí me gustan. En el espejo no parece haber ninguna imperfección de esas  El autobus parece haber pasado rápido y creo haber llegado a tiempo a mis deberes, pero muy apenas y tuve que correr un poco. La comida es rica. La gente de siempre parece estar allí, y no parece haber nadie particularmente detestable por ahí. Salió el sol y el viento es solo el suficiente como para hacerlo agradable. La cena estuvo buena, llegué con mucha hambre de mi día y he acabado todo en el plato. Mm...

Y el sentimiento solo se vuelve peor cuando termina el día porque, mirando hacia atrás y todo lo que pasó durante él, te das cuenta que este día en particular no tuvo nada de desagradable o incómodo o avergonzante y solo fue un día regular, un día más, de esos de los que está llena la vida, de los cuales no hay nada que rescatar ni bueno ni malo y de los que, según muchas guías espirituales y esa gente fastidiosamente emprendedora dice, son sirven como puentes para los días grandiosos e inolvidables para los cuales estás hecho para vivir como seres de luz que somos... así que lo único que queda al ponerme mis ropas para dormir y acurrucarme en la cama es ese sentimiento que no tengo nada porqué sentirme triste o nada realmente me debe poner triste pero de igual manera me sentí así y un día  perfectamente normal se arruinó por mi tonta actitud.

Del modo que sea, y en resumen, no hay nada malo ahora mismo realmente.

Mi camión no se estrelló, ni al ir ni venir, no ha muerto nadie cercano, la escuela sigue igual y estoy sano dentro de lo que cabe, nada me ha intoxicado, ningún rayo me cayó y mis inversiones en el extranjero siguen firmes como el roble más viejo del bosque... pero de igual manera tuve un día mierdoso.

11 abr 2015

Ocaso de un atardecer crepuscular

El pasado no tiene remedio, no pienso en el futuro y no estoy presente en el presente.

No pertenezco a este tiempo... no pertenezco al presente. Al hoy. Al ahora. Solo existo en los quizás. En aquellos universos alternos. En los mundos de posibilidades. Aquellos mundos en los que fui más inteligente, aquellos en los que fui más fuerte, en los que pude ver más allá y si me pude controlar, aquellos en los que no les dejé escapar. Aquellos en los que hubo valor. Aquellos en los que no temí la soledad.

Y es solo es en esas burbujas de tiempo que soy feliz. Es solo en aquellas frágiles y etéreas esferas, arrastradas lejos por el viento que, de tan solo querer intentar tocarlas, desaparecerán con todo lo que llevan dentro, que realmente soy yo. Metas. Esperanzas. Decisiones bien tomadas. Ellas saben de su fragilidad y es por eso que prefieren ser mejor llevadas en las corrientes, para dejar de ser pasajeras y convertirse en sueños tallados en piedra. Sistemas de cuevas inmensos de pasadizos jamás explorados donde las paredes son de piedras brillantes, como  las posibilidades son infinitas y hermosas.

Ahí es donde estoy perdido para quizás jamás ser encontrado. Atrapado. Persiguiendo burbujas esquivas, dentro de túneles interminables, en algún tiempo indefinido. 

***

No sé como sea el final, como termine, voluntaria, involuntariamente o por vía de la misma providencia, del modo que sea, solo espero que, y en serio, estas sean...

Rellenos Mágico-Musicales Presentan...
"Canciones para mi funeral"

- Terry Jacks - Seasons in the sun

- Three Dog Night - The show must go on

- Simon & Garfunkel -  The sound of silence
- The Village Stompers - Washington Square

- Johnny Cash - Hurt

- The Strokes - Electricityscape

***

2 abr 2015

Mis Pantalones de Depresión

Estos últimos meses he estado algo triste y apagado por tales o cuales razones que no explicaré ahora mismo, y eso me lleva a varias consecuencias, unas más notorias que otras. Todo luce mierdoso y todo luce apagado. Los juegos de vídeo no terminan. Los discos no se acaban y las ideas no se imprimen.

Me quedo mucho en casa y me abstraigo demás. Mi higiene personal pasa a segundo término, porque de igual manera no estoy de humor para ver a nadie o estar con alguien alrededor, y el cuerpo me puede llegar hasta a doler de tantas horas que puedo mantenerme sentado en cama durante todos los días. 

Otra de las cosas que cambian es mi dieta, y con ello no quiero decir que coma más, o coma helado, sino todo lo contrario. Como menos y menos, de manera diaria y constante, y eso solo se traducen en la pérdida de peso en el cabo de un mes o menos. No es que ya no quiera comer, sino que en realidad los ánimos para hacerlo simplemente ya no están allí.

No hay nada de qué preocuparse realmente al respecto, y si estoy en casa tomo todos los nutrimentos necesarios para mantenerme con vida y sano durante el tiempo que tome que pase la tormenta de la temporada, pero siempre hay algo que sucede con ello... que es que puedo volver a usar un par de pares de pantalones que estando feliz no podría yo usar.

No sé que significado místico haya detrás de ello o si lo hay en lo absoluto, pero lo que si puedo decir es que me quedan muy pegados esos pantalones y me levantan un poco el trasero. Eso parecerá como cualquier cosa al principio, uno al dejar de comer eventualmente bajará de peso, eso es obvio, pero cuando estás triste y hasta las mínimas cosas de la vida te hacen sentir miserable, a veces pienso, mirándome al espejo y haciendo poses ridículas, que un trasero redondo y pronunciado puede ser la diferencia entre tirarse o no de la estación del metro.

Tampoco es como que piense que estar delgado o tener ropa pegada me haga verme mejor y por lo tanto me haga sentir mejor, pero cuando durante los últimos años has sido rodeado de vídeos musicales con traseros enormes por parte de mujeres y hombres, es difícil no pensar que un trasero perfecto y definido por parte de personas que son más exitosas, tienen millones y parecen ser felices es algo en realidad positivo.

Del modo que sea, no es algo que me enorgullezca o que me agrade contar pero siento que debía sacarlo de mi, y de ninguna manera estoy escribiendo esta entrada con esos pantalones puestos... con ellos no podría sentarme por horas de manera cómoda porque me quedan muy apretados y ahora mismo me están comenzando a apretar mucho y cada vez más... y juro también que estoy bañado.


P.D. Esta entrada no es una excusa para poner en este, su H. Blog de cabecera, de alguna manera este vídeo... lo juro.

19 mar 2015

No dejes que.

No lo soporto ya y pienso que, tú más que yo, no lo soportas más (o no deberías).

Con esto en cuenta, y a manera de huelga, dimito de sus bendiciones y de su presencia de manera total, pues, en su palabra misma ha dicho que tiene preferencia por los fríos por sobre los tibios, ya que a estos últimos, les vomitará de la boca en el final de los tiempos de la manera más despreciable (y también ambos sabemos que jamás, bajo mi estado actual, podré arder en éxtasis bajo su gloria).

De igual modo pienso que me es necesario. No puedo regocijarme en el Señor como ustedes, como aquellos o como los otros hermanos, mi estado de conciencia constante no me permite dejarme llevar. Verlos a ustedes, viendo algo que no puedo ver, sintiendo cosas que no podré sentir y afirmando cosas que no puedo asegurar, solo me alienan más y más de todo.

Quizás, y solo quizás, con el paso del tiempo, o no. madurez, o no, podría de nuevo llegar a la necesidad de algún camino de crecimiento espiritual... o no, y siendo este último el caso, es probable que dejaría ya al mundo espiritual de lado y en lo absoluto. Igual, al final del día es algo que también no sé.

Solo quiero que, al final, busques ayuda, una de verdad. Una con títulos y licencias colgados a sus espaldas, porque al momento en el cual llega la noche, cuando el pan ya ha sido partido, las alabanzas pararon de cantarse y cada quién está en el egoísmo de sus camas, en lo único que a veces llegas a pensar es en la bastedad de la tuya. Un vacío, lejos del reino, de su presencia, sin su perdón, gracia o misericordia. 

Quizás tu cambio empuje al de el otro, cuyo corazón también ha sido dañado, y se ha mantenido así desde aquéllas épocas. Es simple saberlo por algún comentario por ahí y alguna frase allá.

Solo les pido, y en mí inseguridad templada, sigan orando por mí, que espero seguir tratando de hacer el bien, en la medida de lo posible, siendo también esa idea misma la que me ha llevado a esta conclusión.

Siendo así mi resolución final, se despide del mundo sobrenatural, su seguro servidor. 


10 mar 2015

Marcus J.K., "Bootylicious", en vivo, desde La Casa de Oscar Burgos

O "Mi segundo intento fallido de Stand Up"

¿Quién... quién de aquí estudió en la Autónoma de Nuevo León?
Levanten las manos... wow... wow... tranquilos.

Hay mucha gente de ahí... me encantó mi tiempo en la Universidad. Lo amé. Cada segundo. Cada instante... cada momento... de descubrimiento... ese ASSHOLE del maestro ese... todo era bello, eras tonto... excepto esas veces, sabes, ¿sabes esas veces? Esas veces íntimas... que solo querías... ir... y hacer tu cosa.

Ir al baño era un terror en la Universidad. Era casi una odisea, una aventura... solo hecha... para los suficientemente fuertes y bravos... como para tomarla. Digo, para algunos. Algunos fresas... consentidos... de entre ustedes tenían baños buenos... ustedes saben quiénes son... ahora mismo miran a uno de entre ustedes diciendo "Ese tiene cara de Mederos... seguro nunca tuvo hongos en el fundillo".

Te tenías que mentalizar de algo... a donde vayas... vayas a donde vayas... estará horrible. Ya sabes, eres nuevo aquí, no tienes idea... no! Va a ser horrible... será horrible... no te querrás sentar ahí... y alguien siempre... siempre... siempre... estará mirando cerca. 

Y estoy diciendo eso desde el punto de vista de un chico... uno tonto, pero de un chico... ni de hablar del infierno que debe ser ser chica en la universidad. Miraba a esa chica hermosa... era blanca... pequeña... de facciones finas... solo faltaba la música de coro; y era algo sacado de El Señor de los Anillos... lo juro.

Y estaba en FIME... FIME! Era como... una no simplemente se inscribe a FIME, ¿sabes?

¿Saben cuál es la peor parte? ¿Saben cómo sé que no tienen amigos ingenieros civiles? Porque me escucharon, rieron... y se creyeron lo que les dije de ser una chica en FIME.

Ser una chica en Ingeniería Civil era lo peor... lo peor... a menos que buscaras autoestima y ser solicitada.

Tenía un amigo... tengo... sigue vivo... el castorcito... esos mamíferos tienen más vida de la que uno querría... yo estudié en biología, con un balance hombres/mujeres... bastante adecuado... había a donde voltear vaya.

Algunas veces el iba a acompañarme a comer... era el forastero... y vaya que se notaba... el castor... se convertía en suricata... una jodida suricata. Se levatantaba... miraba alrededor... regresaba la mirada a la mesa... era solo una locura... y uno... uno no puede decir nada. Yo sé lo que se siente no ver algo de acción en días... he ido a campo... he ido de acampada. Puro fierro durante una semana... volviendo al punto, soy de Biología... no, volviendo al punto... 

Oh, los animales... soy un egresado de la facultad de Biología, Facultad de Ciencias Biológicas... y simplemente odio a algunos animales... ¿qué tan jodido debe ser eso? Odio a algunos animales... simplemente no puedo repararlo. 

Odio a esos perros castrosos... que ladran... esos pequeños que te ven... y en cuanto te ven... te examinan... y comienzan su númerito... y no los odio porque hagan ruido... o caguen la vida cuando miras con morbo a sus dueñas estando en su casa... pero es como... si ellos vieran algo en ti que un humano no puede ver. Tienen ese poder sobre natural.

Un perro... un perro te ve... te huele... y sabe... sabe que tan jodido tienes el interior... sabe instantáneamente... que clase de pendejo eres por dentro... un humano tiene que conocerte... a un humano tienes que llevarlo al cine un par de veces... comer... conocer a sus padres... y que pase el tiempo... que pase el tiempo y que haga tu vida miserable para... solo hasta ese punto sabes... que clase de pedazo de mierda eres. Pero un perro no... solo por mirarte, lo saben... y es por eso que odio a los perros pequeños... que ladran mucho... los grandes no.

A los grandes no. Los grandes no porque son más básicos. Su trato es más sencillo. "DYIAAA, voy a comerte... DAAAA... te destrozaré..." Los grandes son solo mierdas siendo mierdas... pero los pequeños no... son como un niño juzgándote. Un niño que dice "Sé que quieres cogerte a mi dueña.... guau guau... sé que no donaste para el TELETÓN este año... guau guau... Guau... sé que te reíste con esos chistes pendejos de Padre de Familia el otro día... guau guau..."

Pero de nuevo... en serio... ¿Quién jodidos tiene sexo en los baños de la Universidad? Ya de por si es horrible hacer la cosa para lo que se supone que están hechos... en ellos... con qué mentalidad vas y dices... claro... quiero poner mi grasoso ser que viene de jugar contra Borregos y perder... en tu blanco... pálido... casi lagartijezco y delgado ser aquí... en caliente... ya... sobres... en este espacio de 1 metro por 1 metro... con papel y vómito de abogado crudo... ¿¿¿???

Y ni siquiera un condón es lo más raro que llegué a ver en un baño... en un baño de la Universidad... o lo más tonto que alguien jamás ha pensado en un baño... en la Universidad.

Recuerdo una vez apenas y la hice para llegar a uno de esos pozos de perdición... bah! Que diablos... ya hace meses que no compro Lamisil de todos modos... hay que... hay que renovar el botiquín.

Y estoy en mi asunto... estoy sentado porque es del dos obviamente... mal pensados... e inspecciono el lugar... y estaba particularmente limpio... y con particularmente me refiero podía ver el suelo del lugar. Así que mi mirada se tuvo que concentrar en el bote de basura... y con ello su contenido... y... había un periódico... un periódico, no de esos gratis que dan de repente... por ahí, de vez en cuando... no. De esos que aún tienen la vergüenza de cobrarte por enseñarte una página entera "Calisia, la bomba de sexo colombiana que llegó a México a satisfacer sus necesidades".

Y pues yo estaba con las mías, no tan divertidas como las de Calisia, seguro... y lo primero... el primer pensamiento que me viene la mente es... lo juro... Necesito ese periódico... debo de agarrarlo... de ese insalubre... pestilente cubo de... ¿Quién se limpió el culo con un periódico? ¿Quién tuvo las bolas... para hacerlo?

Ya podía volver a escuchar al perro castroso ladrándome "Coprofílico... GUAU... degenerado bastardo... guau guau... DEPRAVADO GUAU GUAU!"

Gracias público, ¡Nos vemos! Son maravillosos... 

***

Si gusta ver mi debut en los escenarios de ladrillos rojos, siga con:
- Marcus J.K.

8 mar 2015

Avenida Siempre Viva 742

No lleves mi mente al futuro. Ella suele ir a los lugares oscuros. A callejones solitarios. A calles infestadas. No hay punto medio.

No le des las posibilidades del futuro, lo aterrador del paso de los años. Solo dale el ahora, dale el tiempo en el que aún puedo hacer algo. En el cual aún puedo correr y alcanzarte más allá de la ciudad. Luego de avenidas y rascacielos. Allá por las montañas. Donde los ríos nacen y las nubes chocan. Donde no se puede ver más allá de tus propias manos.

Solo espero que, perdido, una salga de entre la niebla y alcance la mía. La estreche fuerte y la lleve más allá, adormeciéndola con ilusiones e historias, para luego despertar.

"Este es el futuro -dirá- y ni siquiera te has dado cuenta."

2 mar 2015

Los libros quedaron abiertos y las polillas se comieron los cuentos

O "Facelift, eye surgery & blank spaces"

Ya han pasado meses... quizás años. Te miré a lo lejos y grité tu nombre. Tu apenas y volteaste y respondiste. Un hola apenas pronunciado. Amurallado. Perdido en dientes apretados.

- ¿Cómo está... ?
Ya habías dado la media, y caminaste como nunca. Una mirada a tu espalda revelaría más que lo que jamás lo haría una a tu frente.

¿Qué acaso siempre fuiste así... o has cambiado? ¿Yo he cambiado? ¿Siempre fuimos así? ¿Así de horribles... de vacíos; así de oblicuos? ¿Acaso te conocí realmente o nos rompimos de tal manera que al huir solo recogimos una parte de nosotros y eso es todo lo que actualmente nos queda? ¿Si quiera fuimos reales? ¿Teníamos tanto miedo de vernos a nosotros mismos, el uno al otro, que nos convertimos en lo que quería ver el uno del otro? ¿Fue real?

Siempre me sentí con la responsabilidad de cuidarte. Del frío. De la soledad. De Mariiam. De todos esos idiotas y de tu propia condición. ¿Acaso te respetas ahora en lo absoluto? ¿Que diría tu pasado yo de tu actual? ¿Diría algo de mí? ¿Me aceptaría? ¿Te aceptarías? ¿Recuerdas como hablabas de aquellas personas? ¿De esas actitudes?

Algunos piensan que son tus nuevas amistades ¿Fue así? Yo francamente no sé... no sé nada. No sé de ti, no sé de mí. De ella. De todos ustedes y de aquellos. Quisiera saber todo... u olvidarlo en lo absoluto.

He cambiado. Las acciones que he hecho. Las cosas que he visto. Estoy irreconocible... por eso quizás sea imposible ver todo igual... o quizás por eso no puedo reconocer.