11 may 2021
Ausencia
23 feb 2021
El horror existencial de Samuel García
Parte 1. Un doctorado... en dolor.
Este es un recuerdo muy difícil para mi de compartir.
Cuando era chico, debí haber tenido unos 10 o 11 años, una tarde mis padres no me dejaron jugar a la Play Station 1. Ahora mismo mientras escribo esto ignoro la situación que llevó a eso, el porqué mis padres decidieron no dejarme jugar al Play ese día. Del mismo modo, desconozco qué recuerden mis padres del mismo. Lo que es más, no sé si mis padres recuerden siquiera algo de esta situación. Quizás solo fue una mala tarde, un mal momento de su hijo lo cual llevó a un regaño más, uno como de tantos entre otra decena de regaños anteriores que habían hecho durante todo lo que llevaban de vida como padres.
Yo por mi parte tengo si tengo ese día presente. Recuerdo la frustración, recuerdo como ayer el haber llorado. Recuerdo haber estado lo bastantemente frustrado como para con lágrimas en los ojos llegar al calendario de carnicería de la cocina y poner con pluma sobre esa fecha "El peor día".
Y, por más que haya dicho que estaba sufriendo, y es verdad que sufrió mi mente puberta ese día, es la vergüenza de haberme sentido así lo cual pone a cuestas sobre mi mente ese día. Es la pena ajena que me causa recordar que llegué a ese punto de angustia que tuve que marcar con tinta ese día lo cual mantiene ese recuerdo tan vivo en mi memoria. Lo incómodo que es admitir que hice un escándalo por algo tan chafa.
Muchos días antes de ese jugué al Play Station 1. Muchos días después lo hice también. Es difícil de compartir pero lo menciono porque es importante para darme a entender. Poner en perspectiva que... cada persona tiene experiencias de vida las cuales ve difíciles o complicadas según su historia personal, el momento interno y las circunstancias.
El dolor de ese yo clasemediero de 10 años al no poder jugar al Play no es más válido, real o deja de ser menos sincero, paradójicamente, que el de un millonario por no poder haber tenido todos los ponys del mundo... o el de un niño en Nigeria al no poder tener un carro de madera.
Estoy diciendo eso porque luego de ver el vídeo viral de Samuel García en el cual describe parte de su "dura adolescencia", el cual es fácil ver el porqué se hizo viral, pensé una cosa.
El juzgar bajo estándar propios que un dolor es más verdadero que otros es un camino accidentado el cual solo lleva a relativismos morales inútiles y desemboca siempre al nihilista sentimiento boomer del "Si yo sufrí ellos también" y al "Coman mosquitos, cuara cua cuac."
Parte 2. ¿Qué es un Samuel García?
Si bien se puede responder esta pregunta diciendo que es la materialización del aclamado personaje de Los Polivoces Gordolfo Gelatino haciendo una breve semblanza de quién es el senador bajo licencia y candidato a la gubernatura Samuel Alejandro García Sepúlveda, daré por hecho que ya saben quién es él. Su artículo en Wikipedia con dos terceras partes en polémicas y el resto en su vida dan una idea general del hombre en cuestión.
Otra forma de responder la pregunta es de la fuente misma, algo que menciona como meta en el vídeo del cual se desprende el mencionado clip viral. Que el público, es decir nosotros, podemos escucharlo y saber quién es él realmente de viva voz.
Luego de revisar este material y otros que conforman la videografía de Samuel García, uno esperaría saber quién es Samuel García. No solo por los hechos históricos que llevaron a ser al diputado LA figura disruptiva en la política nacional sino también sus esperanzas, anhelos y sueños. Lo que espera cumplir a futuro. Pero luego de consumir tal material es difícil no terminar con un mal sabor de boca que solo me dice... que no sé nada de sobre él.
Al querer responder la pregunta ¿Quién es Samuel García? continuamente nos presentamos con topes o callejones sin salida. Cuando habla de cuando inicia su vida política, no menciona realmente cuál fue su plataforma por la cual fue elegido o la filosofía que lo llevo a la elección de partido político más allá del había un espacio vacío el cual tomé.
Tampoco podemos interpretarlo por sus políticas.
Algo que se repite durante su campaña y en su maquinaria propagandística, además de hablar sobre supuestas verdades al poder y de exponer las corruptelas de sus antecesores y contemporáneos, con temas como Monterrey 6, son los temas de igual neutralidad política y sin controversia. El problema del transporte público del Área Metropolitana y la contaminación, la redistribución del tributaria, el precio de energéticos, entre otros. Todos temas tan generales como la forma vaga en las que los abarca.
Y luego de las horas y horas de material audiovisual y escrito que se podrían revisar. De los libros, entrevistas y memes, es esto con lo que me quiero quedar. Si Samuel de alguna manera no se deja ver realmente, conscientemente o inconscientenmente, si no habla sobre qué cosas está a favor o qué otras en contra, cuales son sus sueños y metas, es entonces ese vacío lo que quiere ser o al menos ese es algo que quiere vender.
Si es ahí donde descansa el mensaje, es ahí donde nace el personaje...
... y está en nosotros llenar ese vacío.
Parte 3. Como Eminem en Eight Mile
".. lo que me forjó o me marca... papá se pone muy, muy exigente, muy fuerte..."
24 nov 2020
El horror existencial de Daniel Borrego ( MUY ENOJADO ALV!!)
---Parte uno. El diablo a todas horas---
¿Qué clase de figuras son sheriff, un pastor, un acosador de secundaria y un asesino serial?
¿Qué tienen en común?
¿Qué dice eso de nuestras jerarquías?
La película inicia mostrándonos un dilema ético que es tan simple como complejo. Al presentarnos un hombre, el cual parece cubierto en sangre, crucificado y cubierto de moscas se nos dan las siguientes dos opciones: ¿Qué es mejor? ¿Rescatar a este hombre el cual está claramente herido de muerte o en una condición a simple vista imposible de resolver prolongando su sufrimiento por una oportunidad casi imposible de vivir... o hay que ponerle fin a este? ¿Cuál es la opción más humanitaria? Esto bajo el trasfondo del escenario de una guerra. La decisión es importante, si; pero al menos en este caso, la importancia de este dilema moral no reside en qué camino se toma sino quién está tomando el camino. En quién reside la responsabilidad y en consecuencia, con sus posteriores implicaciones.
Estando en un campo de guerra, no son los generales, los políticos o los burócratas quiénes toman la vida de otros o deciden quién vale la pena ser salvado o no. Son los soldados quiénes día con día se enfrentan a estos dilemas éticos y, al regresar a sus casas, se enfrentarán al resultado de sus actos. Qué tanto bien o mal han hecho según su ética personal... y cómo serán juzgados en su reintegración a la sociedad. Esta situación hace eco en la situación actual. Cuántos médicos estarán el resto de su vida en la noche contando el número de veces que tuvieron que escoger a qué persona salvar al tener un limitado número de respiradores mientras políticos aparentemente ajenos a la situación discutían sobre el presupuesto de salud.
En la escuela, desde pequeños, podemos ver el surgimiento de jerarquías. Al ser jóvenes, lo único que pueden entender tiene que ser cercano y no abstracto. Los acosadores en la escuela atacan a Lenora, la toman por "la fuerza" porque es mujer y por su apariencia "diferente", señalando también su situación familiar no convencional, tanto ella como su hermano son niños adoptados, lo cual solo reafirma su otredad. El poder busca el otro para reafirmarse como fuerte.
El tema del poder es reforzado constantemente durante la película. “Some people are born just so they can be buried.” Es una frase que se dice al torno de la mitad de la película. Dando a entender no solo que algunas personas son desechables, que es su destino en la vida, mártires de las jerarquías, al igual que que otras personas, no. Poder y desposeído. Unos viven y otros mueren.
Fuera de los acosadores de la escuela, las otras figuras de autoridad del pueblo no parecen ser diferentes. Las demás figuras de autoridad parecen pensar que el poder o que quieren obtener no solo es merecido sino a veces, natural. Degenerados o de moral tan fija, tan tallada en piedra, que su poder sobre ella que no les importa cuando sus subordinados o los indefensos apuntan sus hipocresías o sus faltas... O simplemente niegan la existencia de ellas o tratan de destruir la oposición. Tanto poder, control o conexión a Dios que uno puede creerse capaz de matar a alguien con el solo fin de resucitarlo... o de ver la escena de un crimen y pretender investigarla solo para inmediatamente viajar a escondidas y encontrar y destruir evidencia... o de cometer sexo premarital -que es como sabemos *EL MAYOR PECADO DE TODOS*- sin ser juzgados al respecto o sin consecuencias para ellos. En ningún momento estos personajes cuestionan sus motivaciones, porque la motivación es el poder mismo, con lo que es justo en segundo plano y para las masas.
El personaje de Charlotte cada día se encuentra más inestable, destruida por la culpabilidad de ser cómplice en el asesinato de decenas de personas mientras su esposo solo se preocupa por la estética de sus fotos, por los paisajes, por la supuesta belleza de lo que solo él está viendo.
Los únicos que tienen que enfrentarse a la moral, a los problemas éticos de la vida en sociedad son los débiles. En este caso, los indefensos (asesino serial/La hermana-Víctimas), los no creyentes o quienes ponen en cuestión a sus figuras religiosas (pastor/Arvin-Su hermana), el pueblo (sheriff/Arvin) o el físicamente débil (acosadores/La hermana). Es entonces que sentimos realmente el tema de la película. Las personas comunes somos tentadas al mal camino, o nuestra moral está puesta a prueba a todas horas por un sistema moralmente corrupto. Las jerarquías son las que de forma explícita o implícita imponen la moral, sí, pero también son las únicas instancias capaces de quebrantarla. Un monopolio de la maldad. Y esta estructura de poder que permea todos los aspectos de nuestra vida, religión, política, económica, nos enfrenta a esta paradoja a toda hora. Y a estas ilusiones que nos dicen que esta clara hipocresía no existe. Y si existe, existe solo para nosotros. Nuestro diablo a todas horas.
Después de un mal aventón el cual resulta en el asesinato del asesino serial y un tiroteo con el sheriff, Arvin sigue con su camino de huida del pueblo.
Al final de la película, Arvin se pregunta así mismo qué será de él. El narrador describe su estado mental. Arvin piensa muchas cosas. En si será capaz de regresar. Ver por última vez a su abuela. Por un instante piensa en enlistarse. Una forma de acallar sus voces internas, espejismos, dudas. Pretende apagarla, enmudecerla y al menos, que sea alguien más quien hable por él, alguien con poder que dicte su moral y se encargue de ella. Alguien que como previamente establecido, carezca de la debilidad de un diablo interno y que le diga: "Ve, mira, ahí está el gran, hombre malo. Es malo, mata." Después de todo, a qué elegiría ir a la guerra una persona normal sin aparentes ideologías políticas si no es, bueno: a matar. Algo que, claramente, sin importar la óptica secular o religiosa, malo. El matar al diablo interno, es destruir la tentación al mal y con ello también, la posibilidad de bondad.
Finalmente, el cansancio del cuerpo le gana. Finalmente, decide confiar en aquél desconocido. No tiene razón alguna para hacerlo luego de todo lo que ha pasado pero el cansancio gana y se deja atrapar en su sueño... o quizás confía en la moral del otro individuo.
Ya no importa.
Ha resistido al diablo una vez más.
Entonces, ¿Qué clase de figuras son sheriff, un pastor, un acosador de secundaria y un asesino serial? ¿Qué tienen en común? ¿Qué dice eso de nuestras jerarquías?
Lo que son, es lo mismo que tienen en común, al menos en el mundo planteado en esta película. Todas son figuras de autoridad o simplemente personas con control. Sujetos que asumen su poder sobre otros ya sea por su fuerza o por su posición en la escala social, y por lo tanto, tenemos qué obedecer. Nuestras jerarquías no están basadas entonces propiamente en moralidad, en aquella persona que pueda maximizar la felicidad neta de sus alrededores, si no en la fuerza, "Might makes right".
Y es bajo esa visión que tenemos estas distorsionadas visiones de lo que es ético. El sheriff puede mantener y aplicar justicia, siempre y cuando se mantengan sus crímenes lejos del público.
La inmoralidad del pastor puede ser eliminada, siempre y cuando se puedan justificar como pruebas o castigos de Dios, los cuales pueden ser expiados, olvidados y borrados para volver a comenzar.
Lo único que cambiaría de esas personas al ser evidenciados sus obvios fallos no son su calidad moral, eso no les importa, lo que les importa es, al final del día, mantener su poder. Lo único que les importa de sus puestos de poder no es la ley o la fe, es el poder por el poder mismo. Estos son solo instrumentos para un fin.
---Parte dos. Soy tan hermoso ya lo ven---
Aquí pondría algo de contexto e historia sobre quién es la persona en cuestión pero al googlear por varios minutos no parece haber nada relevante a decir verdad.
Parece haber trabajado para el ayuntamiento de algún municipio un par de veces y haber sido parte de la firma SABA consultores, empresa de la cual parece estar ligado familiarmente y para la cual escribió artículos de opinión política hasta el 2018, año en el cual coincidentemente parece haber volcado su atención a su carrera de opinólogo/influencer.
Es usualmente visto en redes sociales opinando de forma contraria a todo lo que él denomina como "stablishment", la clase política tradicional, la izquierda y el feminismo. Así mismo, nunca deja pasar la oportunidad la posibilidad de compartir vídeos desde el gimnasio para de paso, intimidar a sus rivales. Un chiste recurrente entre sus detractores en su página es que no parece nunca haber tenido un trabajo de verdad o por su propia mano, que jamás ha salido ni saldrá de casa de sus padres y que siempre que graba un vídeo en el gimnasio todos los ejercicios los hace mal.
| Parte de los comentarios que podemos ver en sus publicaciones, independiente de su contenido. |
---Parte tres. El Pepe a todas horas---
El 16 de octubre del 2020, un maestro de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL es exhibido en redes sociales luego de que en plena clase y al revisar los trabajos de sus alumnos, maltrata de forma continua a uno de sus alumnos el cual coincidentemente, es una persona con Asperger.
El vídeo parece viralizarse no solo por la situación del alumno, sino también por el lenguaje usado, el continuo desdén del maestro hacia todos sus alumnos, el hecho de que ya parecía estar al tanto de la situación de este alumno, menciona en el mismo que "es la primera cosa correcta que contestas en todo el semestre" y su denigración gratis y de paso al campo de las artes. A esto se le sumó el inicio de un debate llevado principalmente por ex-alumnos de FIME tanto a favor como en contra del "profesor".
Luego de la indignación pública a nivel nacional, el maestro es suspendido de la enseñanza en FIME, no de la UANL per se, y el vídeo y su persona son rechazados por todos los espacios informativos a pesar de una forzada y mal planeada disculpa pública, la cual fue recibida con comentarios sarcásticos.
“Mi intención es y siempre ha sido la de compartir conocimientos, pero mi práctica docente ha sido afectada por el estrés ocasionado por las condiciones de la pandemia, ya que las expresiones que fueron vertidas no reflejan mis principios ni los de la universidad, que son de respeto, solidaridad y empatía”
Y, después de todo y como es costumbre, el ciudadano Borrego respondió al sabor del momento con un vídeo en su página de Facebook, titulado "TODO MI APOYO AL PROFESOR DE FIME DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON!!":
Y... Aquí podría seguir escribiendo de tal tema pero me detendré ahí.
Podría hablar sobre como se jactó de haber sido noticia por este vídeo. Haber hablado de como compartió titular tras titular donde se le mencionaba su obvia contraria opinión al mainstream para luego enojarse cuando fue llamado idiota por Adela Micha al aire en su programa de radio solo para tener una excusa y "reclamarle" a Adela y a Maca Carriedo un espacio para debatirles su posición... y cómo al parecer todo eso está ligado a bots de Indira Kempis por alguna razón.
Aquí hay un tema muy interesante sobre contenido versus fama. Sobre como para crecer en la conservadurismo la única forma es solo ser más y más de extrema derecha. Sobre como ese ciclo de retroalimentación negativa, de la oposición, y positiva, de los fans, lleva solo a cada vez más descabelladas posiciones. Cada vez más reaccionario. Podría. Podría... pero no.
No. Pero lo que me preocupa y por lo que escribo esto es la percepción de poder. Originalmente el tema a hablar iba a ser ese pero luego me topé con este vídeo al iniciar a escribir.
Al verlo muchas cosas de pronto hicieron sentido. Posturas que hacen eco al ver su opinión de la película sumada a su supuesta posición sobre la noticia de FIME y demás situaciones políticas. Una postura sobre cual es su opinión del poder y cuál es su objetivo.
Independientemente de la corriente política de un servidor publico, que solo es un medio para llegar al poder, el resultado final de este al ser elegido es alguien que trabaja para el pueblo. Un trabajador del Estado y para este. Pero para José Daniel el poder parece ser un objetivo por sí mismo. El poder es algo que se debe buscar, un objeto que se tiene o no y que, al tenerlo, resuelve el resto de problemas o los elimina.
Esto se hace patente al observar su opinión sobre la situación de violencia de género que vive el país donde básicamente su opinión es "se mueren porque quieren". Su opinión sobre la portación de armas, la represión de manifestantes así como su tendencia a apoyar a líderes con tintes fascistas.
Si estás en clase y el profesor te está acosando, es tu culpa sentirte mal porque así es la vida y no te puedes quejar. Y cuando salgas al campo laboral todos tus jefes serán así, perpetuando un ambiente tóxico. Tienes trabajo y el sistema es así. Eres útil o no. No te puedes quejar.
Si estás en EEUU como latino y no votas por Trump eres un desagradecido y un hipócrita. No puedes quejarte del poder porque tienes trabajo, porque tienes hogar y no tienes porqué pensar siquiera en la idea de que las cosas pueden mejorar porque ya estás bien como estás por más que has sido llamado asesino o violador, no lo mejor que el país puede ofrecer. La responsabilidad moral del poder termina ahí. Estás vivo. No tienes porqué elegir.
Si estás en tu tienda y no te defendiste al ser robado, no es culpa del poder por crear y mantener un estado de violencia y desigualdad económica. Si tuvieras un arma pudiste haber defendido a ti y a los tuyos sin importar la vida de los demás. No tienes porqué pensar en ellos mas que en ti.
Son nuestros diablos... y están a todas horas.
Pepe Daniel no puede ver qué está mal con la película "El diablo a todas horas" porque en ella, la violencia venía por parte del percibido como débil. Porque el poder era desafiado. Porque las instituciones conservadoras estaban malditas y su poder era arrebatado.
En su opinión que no dio pero si dejó ver, Arvin debió haber denunciado con el sheriff la muerte de su hermana. Regresar a casa y esperar justicia... y al no tenerla... seguir trabajando y tener su vida normal. No tiene poder... y no tiene porqué tenerlo y la moral acaba ahí.
10 nov 2020
El horror existencial de Paty Navidad
¿Sabes a quién me refiero verdad?
Paty Navidad, conozcas su trabajo o no e incluso quiéraslo o no, ha estado en el mainstream estos últimos meses por una serie de twits hablando sobre teorías de la conspiración y demás sinsentidos. Noticias falsas sobre como las elecciones en los EEUU fueron robadas por el Partido Demócrata, sobre cómo las redes 5G causan daño y claro, todo lo malo, demoniaco, nuevoordenmundialista, neomarxista social sobre el CoViD-19... bueno, quizás ahí fue un poco exagerado. Bueno, no. Pero, ¿hay alguna diferencia?
En fin. Quisiera hablar un poco al respecto.
Quiero iniciar primero que nada diciendo... y esta será una opinión caliente... un punto de debate pero... siempre he pensado que Paty Navidad es guapa.
Ella es una mujer guapa y exitosa. Claramente tiene más dinero e influencia de lo que yo tengo. Hey, quizás ha cumplido más cosas a sus actuales 47 años de lo que yo haré jamás en toda mi vida. Hey, si un día, por alguna razón que me escapa, Patricia Navidad viniese en su carruaje anti-vacunas, cantase con su dulce voz al pie de mi ventana y me prometiera una gran vida a su lado de vulgaridades y excentricidades, mieles capitalistas... le diría que no. No es mi tipo. Quizás me vería tentado, pero le diría que no. Porque está, bueno, ALGO, QUIZÁS, UN POCO perdida... pero lo pensaría.
Entonces este texto no es para atacarla.
Bueno, pero si entonces, si este texto no es para atacarla, para destruirla con "facts & logic". Para ownearla épicamente *dab dab*, ¿entonces cuál es el punto? Quizás en lugar de atacar a Ana Patricia Navidad Lara, deberíamos de entenderla.
Y para eso, tendremos que viajar en el tiempo *wowowowoooo*.
---Parte Uno, Una vida normal... para una actriz mexicana.---
Ana Patricia Navidad Lara es una actriz mexicana. Nació el 20 de mayo de 1973, en el municipio de Culiacán, Sinaloa. Su carrera artística inició con un papel mediano en la telenovela clásica María Mercedes, en 1992 *gran año* *wink wink*.
Su repunte real no fue sino hasta 1995 y el 96 cuando, teniendo roles dentro del cast principal de las novelas "Acapulco, cuerpo y alma"*Acapulco Acapulco* y "Cañaveral de Pasiones", es acreedora a un premio TvNovelas a la "Mejor actriz revelación". En 1998 graba su primer disco, Instantes, el cual se reconoce como Disco de Oro en los EEUU y de ahí hasta finales de la década de los 2000s la carrera de Navidad se mantiene de forma esporádica pero constante en el popular mexicano. Participaciones notables de ella abarcan la co-conducción del programa Picardía Mexicana. Concursante dentro de la primera edición de "Bailando por un sueño" *Ana Layevska, yamate*. Entre otras.
Como ven. Una vida bastante normal de una actriz mexicana más... hasta que...
---Parte Dos. La caída *Hitler se enoja*---
Hasta aquí, todo normal, ¿cierto? Ella está bien. Algunos incidentes, éxitos y fiascos aquí y allá.
En 2015 tuvo uno de esos clásicos "no-escándalos", cuando, durante una presentación dentro del programa "Despierta América", supuestamente una toalla femenina de ella cayó al escenario.
"Las mujeres las usamos y somos higiénicas, es algo de lo que debemos de estar orgullosas y no hace ninguna diferencia si haya sido un Kleenex o una toalla, a mí no me avergüenza". Declaró.
Wow, que progre. Qué feminista. *Such Prog, Much Feminism. Wow*. Por supuesto, estoy bromenando un poco y de hecho, tiene razón ahí. Fue un accidente, nada de qué avergonzarse y toda la gente que hizo escándalo de este no-escándalo... pueden comer popo. En fin. Es lindo verla empujando por discursos de apertura de temas "supuestamente" complicados, ¿no creen? *wink wink*
Se puede mencionar también que en 2018, apoya públicamente a López Obrador en sus redes sociales. Año en el cual sucede otro "no-escándalo". En un vídeo donde pide ayuda para la gente de Sinaloa se presenta maquillada y peinada... como lo haría cualquier figura pública la cual lo es en parte por sus estética... y por alguna razón el hecho de que se parezca a Thalía es noticia.
Esto no tiene que ver con nada, pero durante la búsqueda de información me topé con este encabezado de la revista People. Ya en la liga el encabezado de la "noticia" cambia... pero es gracioso como este solo resalta que todo esto siempre fue un únicamente un montón de nada.
Entonces, simplemente, pasó.
En marzo de 2019 Paty Navidad se hizo tendencia en Twitter por primera vez por una serie de twits donde desacreditaba cosas como el cambio climático y el rol del hombre en él. Hablaba del Nuevo Orden Mundial entre otras teorías de conspiración.
Parte de los twits en cuestión se leen como lo siguiente:
"La agenda(N.O.M)El cambio climático es uno de los puntos más fuertes para manipularnos el cual es mentira y si fuera “verdad”no es”culpa”del hombre,sino debido a sus experimentos nucleares, químicos y su arma HAARP con la que provocan destrucción como terremotos, huracanes,etc."
“Es política en toda la extensión de la palabra, todos los desastres naturales los provocan 'HAARP', destruyen, destrozan y después nos quieren responsabilizar y hasta implementar más impuestos con la justificación de ayudar al cambio climático el cual es una mentira”"Una cosa es tomar conciencia de nuestro medio ambiente y colaborar con la ecología, no talar árboles, no tirar basura, limpiar nuestras calles y ciudades, cuidar y no contaminar el agua, ríos y mares, etc. Pero que no nos “culpen” del cambio climático, es otra cosa muy distinta."
Y finalmente:
"Mis opiniones son tan validas como las de cualquiera de ustedes,pueden estar de acuerdo o no,no intento convencer a nadie,ninguno somos dueños de la verdad absoluta,tengo derecho y libertad de elegir mis pensamientos y creencias. Si juzgas te juzgas,si no te gusta, no lo tomes."
Esto claramente es mentira. No voy a discutir ni por un minuto que todo este tipo de comentarios son claramente falsos. Personas más inteligentes que yo han desechado ya punto por punto estos twits y el resto que ha publicado en el mismo orden de ideas desde entonces y en particular cada vez que ella se vuelve tendencia en Twitter.
Desde ese día Patricia Navidad ha tomado este camino. A "escogido", de alguna u otra manera escribir una tras otra vez este tipo de cosas... para luego proceder a defenderse por esas mismas cosas que explica:
"Lo mejor para México es que Trump gane las elecciones"
Chumel (En su programa) - "Lo mejor para México es que usted deje de decir p*ndejadas, señora"
"Me gustó, buen intento, aunque tus "conceptos" siguen chiquitos. Lo que te desagrada de mí, corrígelo en ti. ¡Feliz Navidad mi querido ChumeL!."
Entonces tenemos qué preguntarnos,
¿Por qué lo está haciendo?
¿Piensa que es verdad?
¿Sabe que está causando más daño de lo que previene?
Ella en todo momento se posiciona en el lugar de lo correcto. De lo moralmente aceptable. En pos de la superación personal y la mejora de la sociedad. Una guerrera de la verdad que el mundo no ve, de la verdad que no quieres ver o que el propio "sistema" no quiere que veas. Hasta la escritura de esto y desde presumiblemente más de un año, el twit que tiene fijado en su cuenta reza la frase:
"Estamos aquí para sanar, No para hacer daño. Estamos aquí para amar, no para odiar. Estamos aquí para crear, no para destruir. Amen."
Entonces de nuevo, ¿Por qué lo está haciendo?
Quizás siente miedo. Es entendible. Son tiempos difíciles. Los años de su desarrollo y el mío fueron los 90s. En comparación, esta fue una época de aparente tranquilidad mundial y crecimiento y mejora tanto económica como social.
¿Piensa que todo lo que está diciendo es verdad?
Aquí solo podemos asumir. El hecho de hablar tantas veces del mismo tema, eso en un espacio público solo para ser encontrada con respuestas tan viscerales como contrarias solo me hace llegar a una conclusión. No. No al menos del todo. En la constante defensa de sus posiciones se puede ver el miedo a que su concepción del mundo pueda ser retada, cantidad de miedo solo igualada por la aceptación de quienes responden. Por quienes la aceptan como campeona de la verdad. Pero incluso dentro de esta realidad existen meta realidades dentro de ella. La fuente del miedo es el gobierno. Si. Excepto cuando no lo es. Así que para eliminar ese cargo de conciencia constante se tiene que expresar este, sublimarse al encontrar aprobación de otros "bastiones de luz" y burlas de "la sheeple."
---Parte Tres. Conclusión---
Es entonces, ¿es Paty Navidad una mala persona?
No.
Al menos en su propia perspectiva, ella está haciendo bien. Está informando al mundo. Está hablando con la verdad y nos quiere ver mejorar. Hacernos seres de luz.
¿Sus acciones están causando daño a una sección de la sociedad susceptible a esta información falsa?
Si.
Es obvio que no puedo asegurar que Paty Navidad no seguiría este camino de teorías conspirativas si gente no la retwiteara. Si la gente no le agradeciera a ella por haber despertado y hablar con la verdad. Si la gente simplemente no la escuchase. Si esto al final del día es solo un truco publicitario y ya, solo para no perder relevancia y mantenerse en el pensamiento colectivo. Eso es algo que es imposible de saber. Quizás necesitaría ponerle unos microchipes en sus vacunas para ver lo que piensa *eh, eh*. Pero lo que si puedo asegurar a manera personal es que ese pensamiento puede y causa daño. Estamos en medio de una pandemia, en un tiempo incierto para la política y economía mundial. La gente tiene razones legítimas para tener miedo en un momento de incertidumbre. Ana Patricia Navidad Lara tiene razones reales para tener miedo.
Atribuir cosas complejas como la pandemia, la pérdida de la presidencia de Donald Trump, la explosión en Beirut a inexistentes pero singulares entes como el Nuevo Orden Mundial, el Partido Comunista Chino o HAARP es atractivo. Nos hace sentir en control de nuestras vidas.
Nos hace creer que hay un enemigo en particular, un monstruo al final del castillo al cual derrotar... pero... incluso acercándonos a ese monstruo. Sabiendo sus nombres, los Rockefeller, la fundación Gates y George Soros, sus maquinaciones, robo de votos, el HAARP, microchips y nanotecnología en las vacunas... ¿Acaso Paty Navidad nos da la opción de cómo derrotarlos. No.
En varios twits diseminados entre su cuenta así como en su respuesta a Chumel podemos ver este cinismo siniestro de alguna manera. Este determinismo de que todo lo que está más allá de nosotros no lo podemos controlar, que estamos atrapados en las redes de sistemas específicos con poderes más allá de nuestra comprensión e incluso si lo pudiéramos hacer algo al respecto, nuestras imperfecciones personales no nos dejarían hacer nada para cambiar tal situación. Incluso ella parece referirse a sí misma como una inevitabilidad, una la cual no podemos cambiar u ocultar.
Toda esa información, esa verdad tan dura pero cierta que le cuesta parte de su reputación pública. Todo eso... para nada.
¿Qué realmente nos dice Paty Navidad al final del día?
Nos dice que no hay esperanza. Nos dice que no hay nada por hacer. El mundo se está yendo al demonio pero mejórate a ti mismo antes de opinar.
22 sept 2020
Sin nombre
Cuando pienses en mí triste,
mírame herido y frágil,
al punto de quiebre pero empático,
tu enfermedad es mi padecer.
Estaré ahí para cuando sanes,
cuando regreses feliz,
para que me recuerdes con bromas y juegos.
Renaceré por medio de memorias,
cambiante mis disfraces
así como tus humores
una y otra vez, siempre para ti.
Mientras sientas energía infantil
estaré del otro lado de la mesa
tirando de los dados.
Úsame para dialogar de día,
para discutir de noche
y pelear en madrugada.
Cuando la claridad se pierda
puedo ser la estrella en el horizonte
que te cree un referente
sobre los sismos de la tierra.
Úsame,
pero úsame para bien,
el bien que no te pude dar en vida
y que ruego por ti desde la muerte.
10 sept 2020
Reverencia a la noche
Escribí esto hace un año. Iba a publicarse en el periódico como parte de un compilado de cartas escritas por personas asistiendo a terapia, "sobrevivientes" de intentos de suicidio como parte de su especial editorial por El Día Internacional de Prevención del Suicidio. De la carta enviada solo fue publicada una frase a la hora de su impresión. Aquí pongo el texto original, editado ligeramente para reflejar las intenciones buscadas.
***
Actualmente tengo 27 años, pero cuando ocurrió el incidente que llevó a preocuparme tenía 26 años recién cumplidos. Soy maestro actualmente, así como para el tiempo en el que ocurrió aquél incidente. Siempre me ha gustado ayudar a todo el que lo necesitase, la puerta de mi oficina en la escuela siempre está abierta para quien lo pidiera así como mi tiempo en pasillos y en clase. Sin buscarlo me hice, quiero pensar, de la confianza de mis alumnos.
La realidad es que la idea del
suicidio, de cometer un acto suicida de alguna manera siempre estuvo ahí. No
podría decir con claridad cuando inició o qué lo desencadenó. Es como si fuese una idea con lo que hubiera nacido. Nunca fue algo ajeno a mi, simplemente se sentía como una puerta que se podía abrir en el caso
en que todas las demás pareciera que se cerraran.
El momento en cuestión vino una noche,
manejando solo de regreso a casa. Para ese tiempo vivía con un amigo y era el inicio de mi
segundo año fuera de casa. Tenía novia y mi familia se mantenía en contacto
conmigo de forma intermitente por mensajes de texto pero aún y con ello podía sentir algunas grietas abriéndose a mi alrededor. Algo de falta de apoyo por parte de mi pareja, mis padres ni
siquiera sabían dónde vivía y parecía que no les importaba siempre y cuando
contestase sus mensajes. Mi amigo estaba ahí apoyando pero siempre fue algo
severo en actitud, como un padre postizo y no del todo orgulloso, y eso a veces
no ayudaba a como me sentía. No los culpo, quizás simplemente no sabían cómo me
sentía, pero yo sé muy bien también que no se los dije. Era eso... o que algo me detenía. Fue un tiempo, meses, en que no
comía ni dormía bien. De igual manera; esa noche, iba manejando del trabajo
camino a casa, tenía muchos pensamientos dentro de mi mente.
Era el recorrido habitual, sorteando un canal de
agua artificial, el cual serpenteaba los alrededores de la colonia. Fue
entonces que miré de reojo el precipicio desacelerando y aproximándome hacia una luz roja y sin nadie
a mí alrededor. Miré de reojo de nuevo. Era noche y el agua solo era un flujo
negro en medio del entonces seco, lecho de cemento. Miré de reojo de nuevo, mis
brazos se entumecieron súbitamente. Fue como una descarga eléctrica directa
para ambos brazos, los cuales se entumecieron al instante. Un botón de
emergencia, un instinto primigenio. Había sobrevivido. Rompí en llanto. Una
parte de mi quiso que mis brazos girasen de golpe el volante al mismo tiempo que otra fuerza, contraria pero de apenas y mayor nivel, la había detenido... y mis brazos pagaron el
precio. Mis músculos se sentían pesados, como si hubiesen sido golpeados
continuamente, golpe tras golpe. El volante, como el mundo mismo, se sentía
pesado. El semáforo viró a verde. Con los brazos insensibles llegué a casa como pude.
En el poco trayecto que me quedó
hacia casa pensé en mis abuelos. Ellos eran mi meta. No me iba a ir hasta que
ellos se fueran, pensaba. Haber hecho eso hubiese sido fallarles,
racionalizaba. De alguna u otra manera les estaba quedando poco, también
imaginé de mórbidamente. Recientemente habíamos recibido noticias de que mi
abuelo paterno tenía episodios, ataques, que mi abuelo materno había estado
comenzado de nuevo a tener problemas en el corazón y su esposa,
gastrointestinales. Pensé en mis padres. Dejar a mis padres solos de golpe sin
siquiera la idea de que aún contaban con mi hermano, luego de otras pérdidas
que han tenido para entonces recientemente. Pensé en mis amigos, mis alumnos.
“Tienes una novia que te quiere, una familia que te apoya, un trabajo estable,
¿qué te pasa?”, una persona que me importaba mucho me dijo una vez así. Sentía la culpa del adicto por siquiera pensar en eso. Pensé en la gente que había perdido, de
esa y otras maneras. Quizás de alguna u otra forma era adicto a algo. Fue en
ese momento en que supe que necesitaba ayuda. Las cosas no mejoraron pronto, pero si cambiaron.
Actualmente llevo un año y unos meses
en terapia y siento que me ha ayudado. La idea no desapareció cual veneno a
través de diálisis, pero esa sombra ciertamente se ve más lejana cada día. Creo recordar, y podría estar equivocado, que en
medicina se señala la diferencia entre enfermedades curables y enfermedades tratables. Las curables son aquellas que desaparecen por medio del tratamiento y las correctas medidas por parte del afectado, mientras que en las tratables solo se atacan los síntomas, pero el agente causal se mantiene en el paciente. La terapia no es mágica, pero es algo real, es tangible
y está allí. Ayuda profesional para un problema real, supongo.
Si estás allá afuera y estás leyendo esto, no sientas culpa por sentirte solo cuando no lo estás o por sentirte solo si sientes que alejaste a los demás, siempre hay ayuda. No escoges sentirte triste, pero si quizá cómo actuar ante ello. Una pelea constante entre el espíritu, la máquina y el fantasma. Tú pelea es real. Escojas pelearla o no.
No es fácil, pero se vuelve fácil.
Con el tiempo.
Y ese es al menos ya un inicio.
Placebo - Running that hill
31 may 2020
... Y salió ileso
Desde hace un par de días atrás, me había estado sintiendo mal. Muy mal. Físicamente mal. Del tipo enfermo, mal. El primer día fue dolor de cabeza. Al segundo día se le sumó el cansancio. Al tercero dolor de espalda y articulaciones. Al cuarto ya había dolor detrás de los ojos y resequedad de las vías respiratorias. Ahí fue cuando la paranoia comenzó a golpear la puerta.
- Es como dengue, -racionalicé- ha habido tantas lluvias estos días. En alguno de esos baños de sol algún bicho me habrá picado e infectado.
Tomé un baño largo de agua caliente. Dejé el agua hirviendo recorrer mis cienes, garganta, espalda. Diluí en cuanto pude mis mis malestares. Fuera de la regadera di tantas vueltas pude al departamento como al asunto en mi cabeza. Debe ser dengue. No puede ser... lo otro. Busqué los síntomas, cuadraban. Busqué por sintomatología, ¿resfriado común? Posible ¿Hepatitis? No ¿Herpes? Ojalá no. Mi cabello largo por fin se secó y me tiré en cama. Debía de aprovechar esos momentos de bienestar posteriores a la regadera, lo poco o mucho que duren. Varias vueltas sobre el colchón y ya había dormido un par de horas.
Desperté solo para regresar a la casilla de inicio. Todos esos dolores seguían ahí y estaba cansado hasta el alma. No podía seguir así. La paranoia tomó el control y no quería afectar a nadie. Investigué qué hacer al respecto. Escarbé en mi memoria y recordé haber leído algo sobre ello hacía unos días atrás. Finalmente di con los paraderos de los módulos móviles de pruebas y que el más
cercano que tenía era el del centro, en Morelos y Zaragoza.
- Voy en el carro, me checan y si solo tengo
temperatura, si la tengo, me prueban, y si me prueban, salgo negativo, si salgo negativo... pues ahí muere y todos tranquilos.- pensé.
Me fui como pude, pero no sin obvio antes cerrar las ventanas del departamento,
dejarle comida a Artemis y llevarme mi Nintendo Switch con cargador, todo
"por si no regresaba". Así me fui al centro, en chanclas, shorts y una playera de dos días. Manejé como pude decidiendo por las áreas más sencillas de transitar. Vacío, como era de esperarse. Llegando al centro en el área del antiguo edificio de correos vi los inicios de un tráfico bastante inusual para el área, el día y la hora, ni hablar de que es en cuarentena. Desaceleré lo más posible para evaluar la situación antes de embarrarme en el tráfico y un auto paso a mi lado. Llevaba un cartel en ambas ventanas los cuales se leía "Fuera AMLO".
- ¡PERRA COLA! La manifestación. Chingado... bueno, a lo que vine.
Los rodee como pude y tratando de predecir el curso de la marcha. A como mi lánguida mente me dio a entender llegué del otro lado llegando por Melchor Ocampo. y estacioné por el edificio central de Afirme, en uno de el extremo norte de Morelos. Tomé mis cosas y comencé a caminar, aplaudiendo las chanclas con cada paso forzado que cada claxón hacía peor. El dolor. La incomodidad. Esos claxons. Los carteles. Unos eran a mano en hojas de libreta. Otros impresiones de impresoras de poca tinta. Otros ni siquiera tenían bien proporcionado el tamaño del cartel y terminaron en sopas de letras a los extremos. Mi mente comenzó a volar y ya no estaba en mí, sino en ellos y sus alrededores. Los camiones solo querían hacer su chamba, así que los rodeaban con la típica torpeza e impunidad de chofi y los pocos transeúntes que les rodeaban ni se inmutaban. Había policías guiando la manifestación, pero eran más bien tránsitos que otra cosa.
Llegué a la esquina del edificio Acero. Me detuve ante la luz roja que detenía, no a mi, sino a los autos. Una persona me llamó la atención en
particular. Primero, con medio cuerpo fuera del quemacocos blandía una bandera, luego la atención se fue por lo flaca que se veía. La bandera parecía más pesada
que ella. Finalmente, miré su gesto. No había convicción. No había tristeza o al menos rastros de resentimiento. Tomé el celular para capturar un par de fotos y comenzó a ondear la bandera al tiempo que el semáforo cambiaba. En eso se me acercó un hombre de edad avanzada, piel morena y lleno de lunares que empedraban su rostro sinuoso. Apuntó a la bandera, la cual se alejaba en el horizonte y dijo:
- ¿Sabes qué significan esos colores?
- ¿Eh?
- Chile, tomate... y
cebolla.
- ¿En serio?
- El tomate está sin impuestos... unos lo mueven para...
El sujeto inició un discurso casi febril sobre impuestos, exportaciones, químicos y güeros con miedo. Realmente quería ponerle más atención y Dios sabe que quisiera recordar más de ese monólogo para poder darle registro pero realmente me sentía muy mal. Lo que es peor, su interrupción me liberó del trance, me estaba volviendo a sentir mal. Lo único que parecía claro era su desdén hacia los manifestantes. Aproveché un momento de silenció en su monólogo para agradecer sus palabras, le desee un buen día y me aleje pesadamente de aquél hombre sin embargo nuestra conversación ya había atraído miradas. De pronto, ya no era yo quien estaba observando y, con cada carro que pasaba, las miradas se hacían más pesadas y los autos más grandes, más brillantes. Parecían como si fueran parte de un safari del cual no querían participar. La primera vez que me sentí especialmente incómodo, admito, le pinté el dedo a una anciana y le lancé una mirada profunda, de enajenado. A los segundos recapacité y seguí mi camino. No era mi, era la fiebre hablando y estaba más enojado al hecho de que estaban bloqueando mi paso que otra cosa.
A la altura del Faro de Comercio me acerqué a un policía y
manteniendo mi distancia, y él la suya después de hacerle un gesto con ambas
manos, le pregunté:
- Disculpa, esto sonará raro... pero genuinamente creo que
tengo "la enfermedad"... y tengo entendido que hay un módulo de
exámenes cerca, ¿podrías decirme dónde es?
Señaló hacia al extremo sur de Morelos, al edificio de Banorte, a lo cual le agradecí. Me acompañó unos cuantos pasos y luego volvió a señalar:
- Es ahí.
- Muchas gracias hermano.
Vi el toldo, las pantallas con información y la estación móvil a unos cuantos pasos, cada vez más cerca, solo para realizar a los pocos metros que estaba cerrado. Todo esto para nada. Estúpida fiebre, estúpido miedo. Estúpido virus. Berreaba mentalmente cuando los autos volvieron a parar su paso a la luz del semáforo y miré a mi derecha. Desde un auto lujoso una familia me miraba con notoria confusión, o eso creía. Por un segundo quise disimular, aprovechar que estaba caminando para seguir y hacer otra ruta de vuelta al auto. Sentí vergüenza, me sentí derrotado. Triste. Evalué en instantes qué haría. Un plan de escape. La falta de claridad me detuvo. Estúpida indecisión. Ya habían pasado varios segundos. Pude haber malinterpretado esas miradas, pero ya no. El corazón golpeó el pecho en un arrebato. Un trueno de furia me arrebató el pensamiento. Yo no estaba mal. Ellos estaban mal. Ellos creen que se sienten mal cuando yo sé que me siento mal. Así son las cosas, así siempre serán. Eso es algo que nunca sabrán. Nada es un accidente. Todo tiene una historia. Todo.
Esa furia no es tuya.
Pero estaba ahí y se sentía propia.
Tú no importas, eres único más no especial.
Todo. Hasta esa furia. Incluso mi enojo. La rabia es el mecanismo de defensa de la frágil mente buscando compensar la vulnerabilidad del momento. De mi momento. Pensé en hace minutos. Reí un poco recordando el rostro de la anciana. No otra vez. Quizás. Pero no. No es su culpa. No es de nadie. Al menos no de nosotros aquí presentes. Volví a mirar la cola de autos. De claxons. De pancartas mal escritas y un par de vírgenes escondidas entre símbolos patrios. Si tan solo. Volví a reír por el rostro de la anciana y lamenté no memorizar el discurso del Morgan Freeman perredista.
Tomé un par de fotos. Regresé chancleando mi camino de vuelta al carro y manejé de regreso casa por el camino largo.
La verdad me siento mejor hoy. Mucho mejor. Ya fui a consultar, era solo una infección en la garganta que se agudizó por el estrés.




















