27 dic. 2013

Eres un antes y un después.

Eres el descubrimiento del fuego.
La potencia del vapor.
El poder "devastador" del átomo.
El descubrimiento del ADN.

Lo cambiaste todo.

La persona correcta en el momento adecuado,
un acorde encajando armonioso en la sinfonía última que es la vida.

Solo hubiese deseado haber sido tan perfecto como tú lo fuiste para mí.

Me enseñaste a entregarme totalmente,
y así me perdí en ti,
para quizás jamás volverme a encontrar,
o al menos no en un buen tiempo,
o al menos no totalmente,
o al menos no al mismo que entró en tus paisajes infinitos.

Bosques oscuros de cabelleras largas,
playas con corales simétricos,
desiertos de suaves y blancas arenas.

Cualquiera sea el caso, aquí tienes a tu mas humilde servidor.

Te deseo lo mejor, porque tú hiciste, y haces, dar de mí lo mejor.


No hay comentarios:

Publicar un comentario