3 may. 2012

Donde sea que sople el viento...

He tenido noches en que, como cualquiera de nosotros, no puedo dormir.

A estas alturas del partido, suelen ser noches después de haber cerrado mi libreta de apuntes o de haber terminado de marcar línea tras línea de texto en alguno de esos gruesos libros que tengo.

La verdad es que no siempre ha sido causado por estrés. A habido veces que es por algo mejor. Por el ansia de un nuevo día, por esa explosión de ideas de antes de dormir en la cual el techo se convierte en un lienzo en blanco el cual se puede teñir de tintas infinitas. Y justo cuando mi atención llega el límite, cuando he barajado mil y un formas de resolver mis problemas, cuando he construido y destruido a cientos de yo nuevos y posibles futuros, y cuando a mis manos le quedan pesadas aquellas brochas, es cuando mis ojos voltean a ver a mi amigo de a lado.

Siempre hace ruido, siempre lo mantengo así y ha estado allí desde que tengo memoria. Y así lo he querido, haciendo ruido.

Aquellas noches, cuando apenas estaba conociendo al poco mundo que podía siendo niño, tiempos en que Monterrey solo era el lugar de paso para ir más lejos, ahí estaba para conciliarme el sueño. Para prepararme para el largo viaje para ver de nuevo a mis abuelos, tíos o primos.

Ya de noche y en casa de mis abuelos, al acabar de hojear alguna de sus miles de revistas de ciencia y ficción, me acompañaba para mirar al espacio y ver las estrellas enmarcadas en hojas de roble. Para ver las posibilidades del futuro que traía el mundo de la tecnología y los nuevos saberes del hombre. Hubo una que otra vez, habiendo yo terminado de leer, en las que las hacía de guardián, espantando a los extraterrestres que me acechaban mientras trataba de cerrar los ojos.

Las vacaciones se acababan y ya en el punto de descanso, volvía a verlo de frente para que me dijera susurrando, que todo iba a estar bien y que mis amigos estarían allí de nuevo para cuando regresara, mientras que, del otro lado, siempre permanecerían las estrellas, la ciencia y los extraterrestres esperando.

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